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Iberia.. ¡Nunca más!

8 mayo, 2018

Voy a ver sí resumo mi experiencia con la que se supone, es la principal línea aérea de España. Mi primera experiencia con Iberia, se produce cuando en el viaje de novios cuya primera parada era París, me facturan la maleta por un error del empleado del mostrador de Iberia hasta Madrid, cuando podia facturar directamente a París. Me toca por tanto en la T4 recoger el equipaje (veníamos desde Granada), y vuelvo a facturar la maleta para París, con tan mala suerte que la maleta por una empleada con muy pocas ganas de trabajar, la lanza sin pegatina. Dicha señorita situado en “el moderno y rápido” fast drog bag de la T4 de Iberia me dice después de diversas gestiones que la maleta llegará sin problemas. Resultado 5 días en París sin Maleta, que aparecio gracias a la insistencia telefónica (con sus costes correspondiente) a los que añadir la ropa que tuvimos que comprar en París.
Segunda experiencia:realizo unas gestiones en su página web y compro tres billetes para Vigo. En uno de ellos, me equivoco al faltar una letra de unos de los apellidos de los viajeros. El billete es para dentro de dos meses. En ese mismo momento y sin que transcurran apenas 5 minutos llamo a su 807 para indicarles el error, y para que simplemente añadan la letra que falta al apellido. Rápidamente me contestan que no es posible, y que tal y como está el billete el pasajero no sube al avión (repito que habían pasado no más de 5 minutos). La única forma de arreglarlo es pagando un extra de 10€ y sacando un billete nuevo ya que al parecer estaba hablando con una persona y no con una máquina, y en Iberia y en estos tiempos que corren eso tiene un coste añadido de 10€ más la llamada teléfonica. Obviamente tuve que acceder a tal “chantaje” siendo así la única forma de volar.

Tercera experiencia: Aeropuerto de Bostón, volamos hacia Madrid. Llegamos al aeropuerto de Bostón con bastante antelación. Dado que según nos comenta una señorita de información del aeropuerto, muy servicial por otra parte, nos indica en que mostradores factura Iberia, ya que aún no salía en los monitores. Nos colocamos ya que estamos allí para intentar facturar cuanto antes. En esto viene un empleado de Iberia, que ignora a las personas que estábamos esperando y comienza a mover las cintas elásticas para mover las filas. Para evitar que estuviéramos esperando en la fila equivocada, me acerco y le pregunto (en castellano, ya que dicho empleado era colombiano) sí estamos bien situados a lo que con una desgana importante me hace un gesto con la cabeza, que yo entiendo afirmativo. 3 minutos después cierra la fila en la que estábamos y nos dice a unas 15 personas que esa fila no es para facturar, con lo que la cara que se nos queda es de “este tío” nos está vacilando. Optamos por no quejarnos, por aquello de ser educados, y llega el momento de facturar media hora después ya que claro tuvimos que ponernos en la otro lugar de la fila, y me toca con dicho individúo (mala suerte la mía). Mis dos maletas se pasaban por apenas 5 Kgs en total sobre los 23 marcados, y por supuesto no duda en cobrarme 129$, 66 por maleta, por apenas 5 Kgs. Le comento que tengo la Iberia Plus, y la Iberia American Express, y la Visa Iberia, con la intención de que sea un poco más benevolente, y por lo menos me cobre una sóla maleta y poco más me dice que eso no sirve para nada y que no le cuente películas (menos mal que vuelo habitualmente con Iberia, y se supone que soy cliente). Para más INRI, el avión iba a la mitad de su capacidad. En el vuelo, cuyo avión parecía de la segunda guerra mundial, ni las películas se veían. Pero a los [email protected] les importaba más bien poco dicha circunstancia. No hicieron ni ademán de intentar arreglarlo.
Después de pasar 3 semanas en EEUU, donde no había tenido ni un sólo problema con American Airlines, ni American Eagle, donde nos pusieron las cosas fáciles para viajar en avión, fue llegar con el personal de Iberia y todo fueron dificultades, y malos gestos. A mí por donde vivo no me queda otro que seguir utilizando sus servicios y que me tengan a bien perdornarme la existencia, en el próximo vuelo, porque tengo la sensación a veces de que no lo debo pagar el billete y les debo dinero por como es el trato que recibo de su personal en líneas generales. Bien podían aprender de sus socios de British Airways o American Airlines, cuyo trato al menos conmigo ha sido exquisito, incluso a veces en alguna situación complicada, han sido extraordinariamente profesionales. Lastima que sea la “primera línea aérea española” la que presta un servicio tan deficiente, porque supongo que con los extranjeros serán igual de “cariñosos”