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¿Qué es un jefe tóxico?

a) Los amos tóxicos son insolentes, esto es, piensan que tienen una situación de máximo poder que los hace mejores que el resto sin estimar de qué forma escogieron esa situación mucho más alta, mucho más el hecho de ser jefes le da licencia para maltratar a el resto. de los usados

Por Angela Fresne, por Entrepreneur

Todos tuvimos jefes buenos, pésimos y «X». Los peores son los que crean un ámbito de trabajo tóxico. Son los que hacen que la multitud se quede sin aliento en el momento en que entran a la habitación y no van a dejar salir a su equipo hasta el momento en que él desee.

No tienen idea oír ni estar comunicado

Entre los signos mucho más evidentes de un jefe tóxico es su contrariedad para oír a el resto. Este género de personas piensan que prestar atención a eso que dicen los usados les da un concepto que no se meritan. Suponen que oír a los inferiores disminuye el poder que tienen sobre ellos.

Un jefe tóxico tampoco sabe estar comunicado. En verdad, puede lograr que sus normas sean innecesariamente complicadas sencillamente para intimidar a los usados. Usa un lenguaje categórico para enfatizar que él es quien tiene la última palabra en todo. Asimismo tiende a descartar lo que dicen el resto, así sea por indiferencia o por cuestionamiento irreverente.

¿Qué son los amos tóxicos?

Primeramente, hay que dejar en claro que los amos tóxicos son los autores del mal ámbito laboral.

Son personas manipuladoras y también irrespetuosas, especialistas en maltratar a sus usados y hacer un ámbito de trabajo amenazante para la salud psicológica del resto y asimismo para los desenlaces de la compañía. El silencio que envuelve sus reacciones puede conducir a quienes lo padecen a opinar que viven un fenómeno apartado, pero esto no es verdad. Ana María Castillo y Juan Carlos Cubeiro, autores de New Management for Dummies, aseguran que el 40% de los amos son tóxicos.

El inseguro

Otro género de jefe tóxico es el jefe inseguro. Este género de líder con frecuencia busca una camarilla de socios para proseguirlos donde desee que vayan. Emplea a estos sirvientes como guardianes de lo que ocurre a su alrededor, temiendo que esos bajo su mando logren volverse contra él cualquier ocasión.

En este momento llegamos a 2 géneros de jefes tóxicos que pertenecen a un mismo continuo, podríamos decir que toman extremos opuestos. Por una parte disponemos al dependiente al trabajo, un personaje que no posee vida fuera de la oficina y desea que tu vida sea exactamente la misma. En frente de él podemos encontrar a los vagos que siempre y en todo momento aguardarán que hagas tu trabajo y el de él asimismo.

La experiencia de Fernando con un jefe tóxico

Fernando estuvo en Global Securities a lo largo de tres años en el momento en que Raúl aceptó el cargo. Desde los primeros días todos y cada uno de los usados estaban molestos. Y a lo largo de las próximas semanas, la mayor parte fueron despedidos.

Fernando fue entre los pocos que se quedó en la compañía. Tras unos meses empezó a padecer permanentes problemas. La presión incorrecta del nuevo jefe tóxico era visible.