Saltar al contenido

¿Qué le pasa al cuerpo en una montaña rusa?

La adrenalina y las endorfinas (asimismo llamadas «hormonas de la alegría») desplazan el temor y el mareo y dan paso a músculos relajados y sensación de confort. Nuestros cuerpos asimismo están sujetos a fuerzas que duplican la fuerza de la gravedad gracias a la aceleración de estos vertiginosos tirones gravitatorios.

En el momento en que naciste en 1895, los bucles de las montañas rusas eran circulares. Pero hubo inconvenientes socios con este diseño. En el punto 2 (ver gráfico A) el pasajero sintió una aceleración tan fuerte que aun podría perder el saber. El Ferrocarril Flip Flap de 25 pies de altura (1895) sometió a los pasajeros a una fuerza de 12 g (12 ocasiones su peso), semejante a las centrífugas que adiestran a los pilotos de combate. Una vez pasado ese punto, la aceleración reducía de manera significativa, pero no importaba si el pasajero se encontraba inconsciente. Por este motivo, en 1901 Edward Prescott desarrolló el llamado Loop The Loop, que reducía relevantemente la g en el punto 2 y la aumentaba en el punto 3 para llevar a cabo la aceleración considerablemente más incesante y reducirla a un nivel aceptable. para el cuerpo humano.

La explicación está en las fuerzas gravitatorias implicadas en el lapso del bucle. Si es totalmente redondo, como en el diagrama A, la sensación de ingravidez en el punto 2 es bastante extrema, de la misma el incremento de la gravedad en el final del descenso.

– Un inicio despiadado.

Ciertas montañas rusas que ya están dejaron de arrancar a una agilidad aproximadamente habitual para llevarlo a cabo de manera brusca y también inopinada. Nos llevan a mucho más de 150 km/h en menos de 4 segundos.

Un sobresalto repentino que provoca que nuestro cuerpo salga disparado hacia atrás en el taburete y que la piel de nuestra cara se desplace hacia las orejas.

DESPUÉS DE TENER UN PREMIO BAJO, ALÉJATE CON ALGO MÁS

¡Soportar las ganas de comer en el transcurso de un nivel bajo de azúcar (azúcar) en la sangre no es sencillo! Tras tratar la baja con 15 gramos de hidratos de carbono de acción rápida, distráigase mientras que espera 15 minutos antes de regresar a supervisar su nivel de azúcar en la sangre.

Las dispesiones útiles tienen dentro: tomar un vaso de agua muy fría, mascar chicle, oír cinco canciones que verdaderamente le agradan (¡llámela la «Lista de reproducción de paciencia hipoglucémica»!) o llamar a un amigo.

Conclusiones

Esta línea de investigación ofrece la atrayente oportunidad de que gozar de vivencias físicas profundas, como subirse a una montaña rusa, logre reflejar diferencias particulares en la química cerebral.

La gente con escenarios mucho más altos de dopamina tienen la posibilidad de ser mucho más dispuestas a meterse en una pluralidad de hábitos de prominente perfil que van desde montar ingenuamente en una montaña rusa hasta la utilización de drogas y el hurto en tiendas.

Descubre más contenido interesante: