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Sacristia – El Vaticano

30 noviembre, 2018

En el transepto izquierdo se halla la tumba de Alejandro VII (una de las últímas de Bemini). En el transepto izquierdo se abre la capilla Clementin ade Della Portay en frente la tumba de Pío VII de Thorwaldsen. En la nave izquierda está el monumento de León XI de Algardi y el de Inocencio XI realizado por Monnot. En la capilla del Coro, la decoración en estucos es de Della Porta mientras que en el corredor, el monumento de Inocenc io VID es de Pollaiolo, trasladado de la antigua basílica.


En la primera capilla de la nave derecha reconocerán (espero) a la famosa Pietá de Miguel Ángel, (la única obra firmada por él) y real izada a los 25 años apenas llegado a Roma poco después del escándalo suscitado por la venta de un Cupido que él esculpiera y que fuera vendido al cardenal di Giorgio como antiguo. Se ha discutido mucho el hecho de que la Virgen parezca más joven que su hijo, para lo cual es interesante recordar la respuesta de Miguel Ángel, que arroja una luz sobre su concepto del arte:


-“Las cosas no se pintan como se ven -dijo- y esa libertad artística está fundada en la razón”.


Claro que, si dijo eso, no se refería a La Piedad, pero bueno, lo que importa es la idea.



En la tercera capilla está el sepulcro de la condesa Matilde que al igual que la capilla del Sacramento pertenecen a Bemini. En cambio la Capilla Gregoriana fue diseñada por Miguel Ángel. Finalmente debajo del monumento a Pío VIII se abre la entrada a la SACRISTÍA.


Antes de entrar y ¡ ay! pagar, echen una mirada al conjunto de la Basílica. Lo cual, por supuesto, es tan solo una figura retórica porque no es ese el mejor lugar para apreciar el interior de la Iglesia. Verán que, a diferencia de algunas catedrales que ya visitaron, cuyas capillas son un verdadero museo de distintos estilos y un muestrario de obras de arte de diversas épocas, aquí se optó poruña idea global del espacio y los monumentos que encierra. Casi todo es del siglo XVI, y lo que no es, lo parece.


La Sacristía tiene varios ambientes de los cuales en el octogonal se pueden apreciar columnas de la Roma Imperial. Vean especialmente al Sagrario de Donatello, los candelabros de Cellini y Pollaiolo y la Dalmática Bizantina de Cario Magno.


Saliendo de la Sacristía entre la primera y la segunda capilla de la nave izquierda hallarán.


No. No hallarán ningún Bemini sino la entrada que lleva a la escalera de acceso a la terraza panorámica. Paguen su entraday suban.. En una época no se permitía llevar máquinas fotográficas pero la astucia de los turistas que escondían sus máquinas en los lugares más insólitos para poder sacar una foto igual a la que aparece en cualquier postal, volvió obsoleta la prohibición. Se llega primero al techo-terraza de la Basílica desde donde se continua al tambor de la cúpula. Luego se sigue hasta la 2a. terraza de observación de dónde se disfruta de un panorama inolvidable de la ciudad. Claro que NO tan inolvidable como la que obtendrán si suben a la bola de cobre de la cúpula donde solo caben 16 personas a la vez.


Si tienen la mala suerte 1) de coincidir con una excursión de 500 japoneses, de los cuales 499 querrán subir lo más alto posible para filmar, o, 2) de sentir una insoportable opresión en el pecho, acompañado de dolores en los miembros superiores y una sudoración fría….
….entonces, desciendan lentamente los cientos de escalones consolándose con la idea de que, desde el punto de vista espiritual están en el mejor lugar para un desenlace fatal de su pre-infarto.


Bien. Creo que un pequeño descanso y una ligera colación les caería bien pero, considerando que los MUSEOS VATICANOS cierran a las 14:00, creo que lo mejor será que sigan la visita tomando a la derecha de la Plaza San Pedro por la calle de la Puerta Angélica. Luego tomen a la izquierda a lo largo de las murallas vaticanas la vía Leone IV hasta el Viale Vaticano donde se halla la entrada a los Museos.
A la izquierda de la entrada verán la PINACOTECA con algunas obras maestras de Giotto, Melozzo da Forli, Tiziano,, Bellini, Cranach, Perugino y un San Gerónimo de Leonardo da Vinci.


A la izquierda de la entrada está el MUSEO PIÓ CLEMENTINO consagrado a las antigüedades grecorromanas, de los cuales los más imponentes (el Laoconte, el Apollo y el famoso torso incógnito) se ubican alrededor del patio octogonal de Belvedere.
De la Planta Baja (a través de la Biblioteca Vaticana) o del Primer Piso (a través de la Galería de los Candelabros), se accede a la CAPILLA SIXTNA construida en 1473, donde además se realizan los cónclaves. Está profusamente decorada con….