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¿Cuál es la ciudad española más cercana a Marruecos?

Melilla es una localidad autónoma de españa en el norte de África en la costa mediterránea.

Origen de su nombre

Durante la historia, el Ajustado de Gibraltar fué popular con distintos nombres. Los fenicios lo llamaron «Los Pilares de Mekart». Los helenos la conocían como «Las Estelas de Heracles» o «Las Columnas de Hércules», último rincón popular en la tierra en su día. Y los romanos lo llamaron «Fretum Gadinatum» o Ajustado de Cádiz.

El nombre «Ajustado de Gibraltar» se remonta a la temporada de Al-Andalus. Es una evolución de la «Montaña de Tarik» (en árabe «JabalTariq»). En el momento en que empezó la conquista musulmana de la Península Ibérica, Tarik fue el líder que encabezó la marcha. El Ajustado de Gibraltar asimismo era popular como «Puerta de la Caridad» por los árabes.

Nador

A unos veinte km de Melilla, Nador es la primera de las ciudades hispano-marroquíes que aparecerán en la ruta. Que fue una localidad desarrollada y construida por los españoles lo prueban las ruinas de los cuarteles regulares y el trazado de las calles, que en todos y cada uno de los puntos se semeja a una localidad andaluza de tamaño medio (singularmente los distritos construidos). en los años 40 y 50). La iglesia, que sigue con vida impertérrita allí, asimismo lo proclama, como se puede observar en fotografías del verano de 1921, en el momento en que los riffs rebeldes arrasaban la localidad. Enfrente está la Mar Muchacha (o Bu Areg), una sosegada laguna ribereña que vió despegar en varias oportunidades a los hidroaviones españoles (como los que partieron hacia Guinea Ecuatorial en el vuelo de patrulla Atlántida, una de las considerables hazañas de la aviación, en este momento precisamente 75 años). Tenemos la posibilidad de sugerir Nador por su mercado de curiosa arquitectura (llamado «El Corte Moro» por los melillenses que allí adquieren) y su mezquita, para la que hace un tiempo se edificó un alminar altísimo y esbelto con policromía azul.

El próximo pueblo de la ruta, tras unos cien km por los salvajes barrancos del Rif oriental, es Alhucemas, establecida por los españoles en 1926 tras vencer a los rebeldes rifeños que vivían en estos barrancos del Rif Bahía del mismo nombre tuvo su sede. La construcción de esta localidad fue una manera de conmemorar el triunfo militar de Europa, y quizás de ahí que se la llamó Villa Sanjurjo, por el apellido de entre los en general que conquistaron el baluarte. Alhucemas (Alhucemas en árabe) es una ciudad bastante grande, que asimismo exhibe precisamente su factura de españa. Sus inmuebles no son singularmente hermosos (son funcionales y el tiempo los pesa), pero la localidad en su grupo, subida en los barrancos de la costa, es espléndida. Desde la bahía de Quemado (ámbito de las peleas mucho más sanguinolentas registradas a lo largo del desembarco español) se la puede ver subida en el barranco, con su mezquita verde y blanca viendo al mar. Y si puedes seleccionar tu fecha de viaje, debes ir en el mes de julio o agosto, en el momento en que vuelven todos y cada uno de los emigrantes, se festejan todas y cada una de las bodas y toda la localidad es celebración de los asilados en el norte obscuro el resto del año. . de Europa.

¿Qué hay para poder ver cerca de la Localidad Azul?

Los aledaños de Chefchaouen son tan cautivadores como la localidad y tienen la posibilidad de contribuir a redondear el día. A solo 2 km de la entrada este de la medina, hallará una mezquita en ruinas relativamente restaurada, que da una vista imperdible de la región azul. En su ambiente, las Montañas del Rif proponen un increíble paisaje lleno de vales, montañas y bosques que invitan a perderse por sus caminos.

Otra alternativa es continuar la ruta local hacia el norte y atravesar el pantano de Ali Thela. Tras tomar ciertas fotografías, diríjase hacia el norte en todo el río Laoud hasta llegar a las cataratas de Chefchaouen.

Tizi n’Tichka y las rutas del Prominente Atlas

Desde Marrakech, toma la carretera N9 que atraviesa la sierra del Prominente Altas para conocer un país totalmente diferente. No hay enormes urbes en esta una parte del país y la población es principalmente bereber, no árabe. Recorrer las sinuosas rutas del Prominente Altas hasta Tizi n’Tichka, el puerto de montaña mucho más prominente del país, pertence a las aventuras que se tienen la posibilidad de vivir en Marruecos. En invierno el paso tiende a estar cerrado en el momento en que nieva, pero en el momento en que no nieva el único reto es ver la carretera y no los espectaculares panoramas con picos de 4000m por enfrente.

Desde el puerto de montaña puedes proseguir la N9 hasta Ait Ben Haddou, la próxima parada primordial de la ruta, o si tienes mucho más tiempo asimismo puedes llevar a cabo el desvío a Kasbah Telouet, entre las kasbahs (viejas fortificaciones) sobre las mucho más lindas de la región. Este fue el baluarte y símbolo de poder de entre las familias mucho más capaces de la región, pero tras la independencia del país la kasbah fue dejada. Por fortuna se decidió volver a poner una de sus estancias mucho más lindas, que te dejará boquiabierto con sus arcos de estuco llenos de pequeños datos.

Tetuán

Varios conocen a Tetuán o Tetuán pues fue el ámbito del libro “El tiempo entre costuras” y fue eminentemente la vieja capital del protectorado español en el norte de Marruecos en la época del siglo XX. siglo es un pueblo arrecife con carácter andaluz al lado del mar, cuya medina fué declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por consiguiente, “la paloma blanca”, como asimismo se conoce a Tetuán, es un nexo primordial entre Marruecos y Andalucía, y su conexión con España actúa en un claro estilo hispano-morisco con enormes avenidas y inmuebles blancos.

La conocida medina de Tetuán representa la tradición de esta tierra, artesanos que trabajan el metal, la seda o la comida entre sus callejones y rincones con encanto y como centro neurálgico de la vida diaria de sus pobladores. En el interior hay 35 mezquitas. Por otra parte, la plaza Hassan II conecta la medina con la ampliación y también impresiona en todos y cada visita. El Palacio Real y sus columnas modernistas protegidas por sus guardas. Las edificaciones coloniales españoles todavía se tienen la posibilidad de ver actualmente, llenos de elementos modernistas. Aun logramos hallar alguna iglesia que realice sonar sus campanas cada hora, lo que no es común en Marruecos.