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¿Qué hay en la pirámide de cristal?

La pirámide tiene 673 cuadros de vidrio, un número suficientemente próximo a 666, el «número de la bestia» según el Apocalipsis, para respaldar interpretaciones esotéricas. Cuenta la historia de historia legendaria urbana que este número de 666 cristales fue elegido «a solicitud expresa» del presidente Mitterrand.

¿Qué ocurriría si estuviésemos parados en frente de la Pirámide del Louvre en París y en vez de retratarla, nos enfocamos en la gente que cubren este ícono parisino?

Una pirámide de cristal puede desatar una cascada de conmuevas que cada uno de ellos vive a su forma. Mismo objeto, distintas conmuevas.

El Louvre y el Código Da Vinci

La popularidad del museo del Louvre va alén de la literatura y el cine. Entre las proyectos mucho más recientes inspiradas en este centro artístico fue redactada por el escritor británico Dan Brown en 2003 y llamada El código Da Vinci, la última de las que fue grabada en 2006 y apuntada por Ron Howard.

Tanto el libro como la película provocaron revuelo en el mundo entero, a ciertos les encantó la trama al tiempo que a otros no les agradó. La historia prosigue los intentos de Robert Langdon, instructor de iconografía religiosa en la Facultad de Harvard, por solucionar el enigmático asesinato de Jacques Saunière que sucedió en el Louvre de París.

Las Pirámides

¿De qué forma aparece la historia de historia legendaria? Las pirámides del Louvre son tan sorprendentes como las auténticos de El Cairo. El cine, pero singularmente la literatura, ha especulado abiertamente sobre su concepto, nutriendo una historia de historia legendaria donde lo esotérico se funde con lo demoníaco. Han recurrido a todos y cada uno de los números que conforman la conocida composición del vidrio, las relaciones aritméticas y las matemáticas pitagóricas en pos de conexiones con lo oculto. El best-seller «El código Da Vinci» planteaba una secuencia de teorías de lo mucho más interesantes para el común de los fatales, que el museo supo hacer rentable naturalmente organizando una visita que aclara muchas de las ficciones propagadas en el libro, y que empieza singularmente en la pirámide. , mucho más exactamente en el Napoleón Hall de abajo. El paseo en cuestión lleva por nombre «El Código Da Vinci: Ocho Siglos de Historia» y lo podéis ver aquí, y no les asustéis, puristas, el Louvre no reitera esta novela de incierta calidad literaria, salvo para coger una vez al visitante. la da un giro empezó, explota la visita exactamente para poner todo en su sitio, para desmantelar las peculiares teorías y las insanas conspiraciones de la novela. Pero los entusiastas de Dan Brown tampoco se van a sentir defraudados, ya que todo cuanto se cuenta es bien interesante.

Museo del Louvre – París

En las capitales siempre y en todo momento podemos encontrar toda clase de ocupaciones y monumentos, y París no es una salvedad. Por contra, la proporción de sitios de interés transforma a la ciudad más importante francesa en un espacio de enorme interés.