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¿Quién hace una mentoplastia un cirujano maxilofacial o cirujano plástico?

Esta planificación preoperatoria es primordial y una de las razones por las cuales ser cirujano oral y maxilofacial es buena opción para el experto que efectúa la mentoplastia.

Cirugía de mentón, antes y después

La etapa preoperatoria de una cirugía de mentón radica en un examen y diagnóstico detallado de cada tolerante, aparte de las pruebas que acarrea cada cirugía (análisis, electrocardiograma, rayos X).

Por suerte, la mentoplastia tiene un postoperatorio predecible con un periodo de 5-6 días de inflamación y posterior restauración. El tolerante puede recobrar su actividad habitual en 7 días. En la mayoría de los casos, la inflamación y las afecciones mucho más pronunciadas desaparecen una semana o diez días tras el trámite. En todo caso, el mal es suave y puede aliviarse tomando calmantes. Otras sugerencias en general son:

Mentoplastia: ¿qué es?

Si no andas satisfecho con la estabilidad de tus aspectos faciales, es posible que no sea el tamaño de tu nariz o labios, sino más bien el tamaño y la manera de tu barbilla. Un mentón fuerte y bien definido asiste para equilibrar la cara y juega un papel esencial en el perfil facial.

La manera del mentón está cierta en buena medida por la mandíbula inferior. Este es un hueso que tiene una articulación en el cráneo al lado de las orejas y asimismo un arco donde se sitúan los dientes inferiores. Las anomalías en la manera del mentón tienen la posibilidad de cambiar bastante. Las causas van desde el origen genético hasta el trauma.

¿Cuándo es precisa una plastia mental?

Existen muchas causas para someterse a una mentoplastia:

  • Se puede efectuar junto y como complemento de la cirugía ortognática.
  • Para corregir anomalías como la asimetría facial.
  • Para armonizar los aspectos faciales.
  • En el contexto de la reconstrucción craneofacial tras un traumatismo facial.

¿Qué es la Mentoplastia?

La mentoplastia o cirugía del mentón radica en dar forma la mandíbula, corregir su tamaño y anomalías para dar armonía al rostro. El tamaño de la barbilla se puede acrecentar o reducir y se puede realizar de múltiples formas, incluyendo la adición de un implante, el movimiento del hueso hacia adentro o la supresión del hueso y la reconstrucción del área.

Con esta intervención mentoplástica logramos un perfil mucho más armonioso a la par que simple, seguro y veloz.

Con rellenos

Tienes la opción de corregir todo el óvalo facial ingresando 2 rellenos: hidroxiapatita cálcica y ácido hialurónico.

El primero es un relleno que se semeja a nuestro hueso, y “su inyección crea solidez y tensión en esta región, progresando la laxitud y restituyendo el óvalo facial”, afirma el Dr. Ruiz. Se completa con la inyección de ácido hialurónico, tipo Volux, en el borde del maxilar inferior, las comisuras y el contorno del mentón.