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¿Cómo saber si estás bajo de hierro?

La gente que acostumbran a sufrir anemia ferropénica son las mujeres en el momento en que tienen la regla por pérdida de sangre. Lo mismo sucede con la gente que donan sangre frecuentemente. Son mucho más propensos a la anemia y, por consiguiente, tienen que comer alimentos ricos en hierro de forma regular para impedir el avance de anemia.

Los vegetarianos son otro conjunto que frecuentemente puede padecer anemia por no llevar una dieta balanceada, puesto que hay alimentos ricos en hierro que no comen, como la carne.

Está inusualmente pálido

¿Ha sentido que los médicos ocasionalmente separan el párpado para poder ver el interior? Quiere ver si la mucosa interna está roja como habría de ser. Si está pálido, puede señalar una deficiencia de hierro. Asimismo puede mostrarse en otras mucosas, como la cara interna de los labios o aun en las puntas de los dedos de manos y pies.

Esto se origina por que la falta del mineral hace la disminución de glóbulos colorados, lo que paralelamente lleva a esta palidez.

Hay 2 géneros de hierro

• El primero es el hemo, de procedencia animal y de simple absorción. • El segundo es el no hemo, que es de origen vegetal y tiene menor absorción. Gracias a esto, varios vegetarianos o veganos padecen de anemia. Entre sus muchas funcionalidades, este elemento afirma que la hemoglobina ande apropiadamente y provea oxígeno a todas y cada una de las células. Otras funcionalidades del hierro son: • Participación en la producción de substancias sanguíneas. • Entorpecer con la síntesis de ADN. • Ser una parte del desarrollo de respiración celular. • Asistencia en el cuidado del sistema inmunológico. Tal y como si todo eso fuera poco, este ingrediente asimismo está implicado en muchas reacciones químicas y es vital para la producción y liberación de energía.

Para entender si disponemos deficiencia de hierro, tenemos la posibilidad de hacernos un análisis de sangre. Los valores normales son: • Hombres mayores 80 a 180 microgramos/dl. • Mujeres adultas de 60 a 160 microgramos/dl. • Pequeños de 50 a 120 microgramos/dl.